De los montes se obtenían múltiples beneficios como leña, frutos y caza. El bosque era explotado y al mismo tiempo cuidado. Con el éxodo que ha sufrido el mundo rural se ha producido un abandono de los bosques. Sin las limpiezas del sotobosque se acumula mucha biomasa potencialmente inflamable. Este hecho junto con el uso del bosque como zona de recreo (segundas residencias, turismo rural y de aventura, etc) son una de las causas del aumento de los incendios en España.
El aprovechamiento de esos residuos forestales para obtener energía a parte de los beneficios económicos y sociales para el mundo rural también puede ser la solución a la lacra de los grandes incendios forestales.




