En la arquitectura los principios bioclimáticos deberían ser un hábito en la construcción y no una rareza de alto status o una excepción. Estos principios deben tener como objetivo conseguir edificios que reduzcan el consumo de energía y minimicen los efectos negativos sobre el entorno.
Los sistemas de aprovechamiento de las energías renovables en la arquitectura bioclimática se basan en tres principios: la captación de la energía (calor o frío), su acumulación y su correcto aprovechamiento gracias a una adecuada distribución.
Las energías renovables utilizadas en los edificios bioclimáticos tienen una clara desventaja frente a las energías convencionales, su carácter cíclico. Generan altos picos de energía en momentos puntuales y ausencia total en otros.
Un edifico con dispositivos bioclimáticos de captación de energía es fundamental que disponga de un sistema de acumulación de energía adecuado. También es necesario el uso en la construcción del edificio de materiales con alta velocidad de calentamiento y capacidad de acumulación, tales como piedra, metales, cerámica, que consigan un aislamiento térmico correcto del exterior.
Estos principios ya se han usado en la arquitectura tradicional, como es el caso de las casas cuevas de Andalucia.


Aquí en el ITER (Instituto Tecnológico de Energías Renovables), se hizo un proyecto por el que se facilitó terreno a diversos arquitectos para desarrollar y poner en práctica viviendas que seguían toda una serie de principios bioclimáticos. Experimentos muy interesantes, y de los cuales se habrá podido sacar muchas conclusiones.
y que se puedan aprovechar para las nuevas construcciones