En nuestro país la compra de una vivienda es el gran objetivo para muchos. A la hora de elegir nuestra futura vivienda nos fijamos en criterios como el precio, el tamaño, la situación y la calidad de los acabados. En cambio muy pocos se fijan en los criterios medioambientales de su futura vivienda.
El primer criterio medioambiental que deberíamos tener en cuenta a la hora de elegir nuestra futura vivienda es cómo y con qué materiales ha sido construida. ¿Se ha tenido en cuenta en su construcción el impacto ambiental? ¿Se ha minimizado la cantidad de residuos generados? ¿se han empleado materiales reciclables?.
Las siguientes preguntas que nos debemos hacer sobre nuestra futura vivienda es: ¿Está correctamente aislada la vivienda? ¿Son eficientes los sistemas de calefacción y refrigeración? ¿La vivienda dispone de sistemas de ahorro de agua? ¿Son eficientes los electrodomésticos instalados? ¿Está la vivienda en una zona bien comunicada con transporte público?
La inversión inicial de este tipo de viviendas es mayor que las convencionales, pero hay que tener en cuenta que a medio plazo el ahorro económico energético amortiza esa inversión. Eligiendo una vivienda con criterios medioambientales además de reducir la factura energética estaremos preservando nuestro planeta y asegurando nuestro bienestar futuro.
Entradas relacionadas:
Completamente de acuerdo, creo que nadie repara en estas cosas, está todo demasiado monetizado en esta sociedad.
Asi nos ha ido con el boom inmobiliario y los destrozos medioambientales ocasionados.