La eficiencia energética en nuestra vivienda se puede definir como la reducción del consumo de energía manteniendo el confort y la calidad de vida. Con unas simples medidas básicas además de proteger el medio ambiente afectamos directamente a nuestra economía personal. Hablar de eficiencia energética en nuestra vivienda es hablar de ahorro económico inmediato y de bienestar general a largo plazo.
Las administraciones ya empiezan a tomar medidas. El objetivo triple 20 de la Comisión Europea en materia de medio ambiente es reducir un 20% las emisiones de gases, ahorrar mediante una mayor eficiencia energética un 20% de energía y promover las energías renovables hasta un 20% del total.
A nivel individual cada uno de nosotros podemos poner de nuestra parte. No es difícil, unas simples medidas muy básicas pueden abrirnos el camino a la eficiencia energética en nuestro hogar. El primer paso puede ser aislar bien las ventanas y puertas de nuestra vivienda. De nada sirve tener un sistema eficiente de calefacción y de aire acondicionado si dejamos escapar el calor o el frio.
Otra medida es regular la temperatura del agua caliente sanitaria de nuestra vivienda. Basta que sea 3 o 4 grados superior a la temperatura corporal.
A la hora de comprar nuevos electrodomésticos, calderas y aires acondicionados es importante decantarse por los energéticamente mas eficientes. El mayor gasto inicial se amortiza a la larga con el ahorro económico en nuestras facturas de gas, agua y luz.
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