Desde la instalación de los primeros parques eólicos se ha criticado la mortalidad que producen en las aves los inmensos aerogeneradores. El ejemplo mas claro y conflictivo es la zona de Tarifa, punto clave de la migración Europa-África de aves y uno de los primeros lugares donde se instalaron los grandes parques eólicos en España.
La Universidad de Málaga junto con la empresa Torsa Renovables está desarrollando una tecnología que permitirá reducir drásticamente las colisiones de la aves y murciélagos contra los aerogeneradores. Este sistema detecta la presencia de aves mediante un radar y de forma automática permite parar el aerogenerador o emitir ultrasonidos para ahuyentarlas. Se calcula que aun falta un año de pruebas e investigación para que este sistema sea viable. En estos momentos se está desarrollando un software que identifica las aves y es capaz de prever sus posibles movimientos dentro del parque eólico.
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