Para el ser humano los paneles solares son la esperanza energética del futuro. Para los insectos los paneles son una trampa ecológica muy peligrosa.
El problema es que los pobres insectos confunden la superficie lisa, negra y brillante de los paneles solares con la superficie de una laguna o de una gran extensión de agua. Y eligen depositar sus huevos sobre los paneles solares, huevos que nunca saldrán adelante.
La población de insectos acuáticos influye sobre las poblaciones de peces y otros organismos que viven en el agua ya que los insectos son la base de la cadena alimenticia. La disminución de los insectos en zonas próximas a grandes parques solares puede convertirse en un grave problema ecológico.
Los investigadores han encontrado una solución sencilla. Romper el reflejo de la luz polarizada mediante una rejilla de lineas blancas en el panel. El panel sigue reflejando la luz pero en porciones mas pequeñas que resultan menos atractivas para los insectos.
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