La consellería de Medio Ambiente de la Generalitat construirá la primera planta de gasificación con biomasa en Catalunya en la localidad de Sant Feliu de Buixalleu (Girona).
Esta instalación de gasificación con biomasa forestal esta previsto que entre en funcionamiento a mediados del 2011 y producirá 160 megavatios/hora de electricidad y 320 de energía térmica para la climatización. La biomasa forestal, unas 176 toneladas al año, procederá de zonas próximas del Montseny y del Montnegre-Corredor.
La tecnología de la gasificación consiste en la producción de gas combustible a partir de biomasa forestal. Gracias un motor de combustión este gas produce electricidad y calor.
Esta planta de gasificación con biomasa forestal forma parte de un proyecto más amplio que cuenta con la participación del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña y de Forestal Catalana. El objetivo principal de este proyecto es mejorar la rentabilidad económica de los bosques catalanes gracias a instalaciones de cogeneración de electricidad y calor de pequeña y mediana potencia. Consiguiendo al mismo tiempo un impulso económico para zonas rurales y un ahorro de emisiones de CO2 de 110 toneladas al año.
Biomasa
Primera planta de gasificacion con biomasa forestal en Catalunya
Instalaciones de biogas para la agricultura
Las instalaciones de biogas son una fuente de energía renovable de fácil aplicación en la agricultura. A partir de biomasa, de la fermentación de desechos animales y vegetales se obtiene el biogas que puede emplearse para cocinar, iluminar o para producir electricidad mediante un generador.
En el vídeo siguiente se explican los principios y características de una instalación de biogas para la agricultura.
Algas la electricidad verde del futuro
En tan solo unos pocos años las algas pueden convertirse en una nueva fuente de energía ecológica, una alternativa real a los combustibles fósiles. Electricidad verde con un potencial hasta hace poco inimaginable.
La Universidad de Cambridge está desarrollando un dispositivo biofotovoltaico para producir electricidad verde gracias a las reacciones químicas que se producen en la fotosíntesis de las algas. El objetivo final de los científicos es conseguir una célula de material biológico que convierta la radiación solar en electricidad.
Una energía sin inconvenientes ya que las algas en comparación con los biocombustibles elaborados a partir de cultivos alimentarios como el girasol, la colza, el trigo y el maíz, tienen la enorme ventaja de no ser competencia directa de la producción de alimentos, no afectando a los precios agrícolas.
En los próximos años las algas pueden provocar una revolución energética y económica a nivel mundial, convirtiéndose en una fuente de energía ecológica, en alimento fácil de cultivar o en nuevos medicamentos.
Un sueño o simple ciencia ficción, una energía verde en estado puro que no tan solo no contamina, sino que además captura el CO2 de la atmósfera causante del cambio climático.
