El papel de las empresas de energía eólica en España

En España el 75% de la energía que consumimos proviene del exterior, de países productores de petroleo. Gracias a la energía eólica podemos reducir la dependencia energética de países que están en zonas conflictivas, como Oriente Medio.
Las empresas eólicas deben jugar un papel fundamental en nuestra economía, ya que invierten en I+D, tienen capacidad exportadora y generan empleo de calidad.

Perú y la energía eólica

Perú tiene las condiciones ideales para convertirse en uno de los países más importantes generadores de energía eólica de América Latina.
La zona costera de Perú cuenta con una gran fuerza de vientos. Una gran oportunidad energética para el país. La energía eólica debe ser una oportunidad para el desarrollo social en Perú y en toda América Latina. Generación de energía verde y de puestos de trabajo en zonas rurales.
Para el rápido desarrollo de la energía eólica en Perú son necesarias voluntad política e inversiones.

Las ciudades del futuro y la energía

La mitad de la población mundial vive en ciudades, donde se consume el 75% de la energía que se produce en nuestro planeta. Ademas en las ciudades se genera dos tercios de las emisiones de CO2.
La necesidad de compaginar la sostenibilidad de nuestro planeta y el desarrollo económico nos obliga a desarrollar tecnologías que reduzcan el consumo energético y procesos que mejoren su gestión.
El modelo energético de las ciudades del futuro debe basarse en las nuevas tecnologías, en el uso de energías limpias. Las llamadas ciudades inteligentes del futuro.
Ciudades inteligentes con edificios cero energía, con dispositivos de alta eficiencia energética. Edificios que produzcan, almacenen y gestionen su propia energía.

Estas ciudades inteligentes son el futuro. Pero por desgracia nuestro presente nos muestra un camino muy difícil para conseguir estos grandes objetivos. En la actualidad en el mundo hay 1300 millones de personas sin acceso a la electricidad.
Buena parte del crecimiento de la demanda energética mundial se producirá en los países emergentes, en concreto China, India y los países de África. Adoptar los modelos energéticos correctos basados en el ahorro, la eficiencia y las energías limpias, nos permitirá mejorar la calidad de vida, desarrollando la economía y cuidando nuestro planeta.

El acceso a la energía en las zonas rurales

Para disminuir la pobreza rural uno de los puntos claves es el acceso a una energía sostenible. Una energía que al mismo tiempo proteja los ecosistemas y permita su desarrollo económico.
Hay que tener en cuenta que en los próximos 20 años la demanda de energía se duplicará en los países en desarrollo.
La gran pregunta que debemos realizarnos es como conseguir abastecer de energía a zonas rurales, mitigando su pobreza, sin destruir el medio ambiente. Debemos tener en cuenta que la población de zonas rurales es muy a menudo la de menor recursos económicos. Su desarrollo económico debe compaginarse con el cuidado del medio ambiente.

En 2030 se espera que mas de dos mil millones de personas vivan en zonas rurales y que dependan de recursos energéticos renovables que pueden agotarse (madera, carbón vegetal, estiércol, etc…). Este gran aumento de demanda energética provocará una fuerte competencia por el acceso a la energía tradicional. Lo que puede provocar el agotamiento de los recursos naturales en esas zonas rurales. Aumento de demanda energética, sobreexplotacion de los recursos naturales, destrucción del medio ambiente y escalada de la pobreza.
Para evitar esto es necesario el desarrollo de políticas energéticas a nivel local que permitan un desarrollo económico de esas zonas rurales.
En estas políticas la energía renovable debe jugar un papel principal.

Soluciones al cambio climático

A pesar que algunos siguen negando lo obvio, numerosos estudios demuestran que nuestra forma de vida, nuestro modelo energetico es la causa del cambio climático.
El cambio climático no solo afecta a los ecosistemas naturales, también afecta a la economía mundial. Según diferentes estudios el cambio climático puede provocar una disminución de entre un 10 y un 20% del producto interior bruto mundial.
Si no conseguimos reducir drásticamente las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en las próximas décadas se producirá un aumento de la temperatura media mundial de unos 6 grados.
El uso de combustibles de origen fósil nos ha llevado a un punto muy peligroso. Debemos cambiar el modelo energético y sustituirlo por otro que nos permita un desarrollo sostenible.

Hasta hace poco muchos apostaban por la energía nuclear como la gran solución. Después del desastre nuclear japonés ha quedado claro que la energía nuclear no es la solución. Su innegable peligrosidad y los residuos que producen demuestran que las expectativas que la energía nuclear creo en el pasado no se han cumplido.
Un modelo energético sostenible debe basarse en energías limpias, en el ahorro y en la eficiencia. Ha llegado el momento que la sociedad y los gobiernos apuesten decididamente por las energías renovables.